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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Frío.

Siento el frío en la piel, la imposibilidad de mover los dedos tras horas sabiendo que están congelados. Cuando intento mover los pies, enfundados en gruesas botas de piel, noto el dolor que producen cientos de pinchazos, que se clavan en la carne como agujas, mezclándose con la sensación de humedad producida por el hielo derretido.
No importa cuánto me abrigue, cuánto acerque el abrigo de piel a mi cuerpo, pues la ventisca no cesa y el viento helado choca contra mi ahora congelada e insensible cara, hiriéndome los copos de nieve como si fueran látigos. Cuán preciosos los creía semanas atrás, cuando caían suavemente y cuán terribles los veo ahora, que me azotan.
A cada segundo que pasa, siento mi cuerpo que se paraliza más, pues ni siquiera mi cerebro es capaz de enviarle las órdenes de continuar. Apenas puedo pensar, a excepción de recuerdos de calidez, como el caldo caliente que hierve en el puchero de mi casa o el calor que desprenden las llamas de la chimenea. He llegado a un punto en el que ya no recuerdo cómo llegué a esta situación, a estar completamente sola en medio de semejante temporal.
Simplemente me doy cuenta de cómo mi vitalidad se va apagando, como una vela que, al soplarla lentamente, conserva una llama que, llegado un momento, no puede resistir más y se agota. Ese es mi cuerpo en este instante, una llama a punto de agotarse.
mis ojos comienzan a cerrarse sin que yo pueda hacer nada por evitarlo y las piernas dejan de responderme por completo, haciendo que todo mi ser caiga al suelo, la nieve amortiguando el golpe.
La oscuridad se va reuniendo sobre mí o así le parece a mi mente moribunda, antes de que mis ojos se abran, realizando un gran esfuerzo, al escuchar un sonido similar a una moto. Veo una gran figura acercarse a mí y creo oír una voz gritando mi nombre.
Es entonces cuando le veo y distingo su joven y apuesta cara.
Sonrío.

Estoy salvada.

4 comentarios:

  1. ¡Pero qué bonito y qué forma tan preciosa de simbolizar el amor! <3 Ya te lo he dicho, pero te repito que tienes muchísimo talento. :)

    ¡Un beso!
    HTR.

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  2. Lo he pasado mal ¬¬ jaja pero me ha encantado precisamente por ello. Has conseguido que me meta de lleno en este microrrelato. He pasado frío, he sentido dolor y hasta he rozado la muerte.

    Como me gusta ver que te autosuperas con cada post y publicación. ENHORABUENA.

    Un besazo,
    Abel Jara Romero

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  3. Es tan hermoso encontrar a alguien que tan solo con verle tú corazón se llene de euforia, y sin embargo es tan difícil a veces. Un texto precioso.
    Besos

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  4. Por un momento pensaba que iba a morir, suerte que sea rescatada del despiadado frío. La verdad es que el relato es misterioso, ya que no sabe como ha llegado allí y eso me gusta. Me ha encantado, un beso cielo!

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