¿Quiénes me siguen?

Nuestra imaginación nos pertenece. ¡No a los plagios!

sábado, 14 de septiembre de 2013

Dos Extraños.

Se veían todas las mañanas cuando entraban en la universidad, pero no se hablaban, ni siquiera se conocían. Eran dos extraños con una rutina similar y amigos comunes, pero sus edades diferentes les habían situado en distintos cursos. Simplemente se limitaban a observarse en la distancia, sin conocer sus pensamientos ni sus sentimientos, tan solo sus nombres.
Eran dos personas destinadas a encontrarse, pero nunca llegaba el momento de que lo hicieran, hasta que finalmente sucedió.
Todo el mundo observó cómo él se sentaba a comer en la misma mesa que ella, tratando de iniciar una conversación que ella le ayudó a desarrollar. La afinidad entre ambos surgió al instante, era casi palpable a su alrededor que tenían un futuro por delante, que podían ser felices juntos.
Todos habían sabido desde el principio que eran almas gemelas, que serían inseparables, pero ya era hora de que lo descubrieran también ellos.
Las charlas a la hora de la comida se transformaron en conversaciones entre cada clase y estas  se vieron sustituidas por salidas cada tarde e, incluso, por las noches.
Se querían, se abrazaban, confiaban el uno en el otro de tal forma que desnudaron sus almas.

En definitiva, dejaron de ser dos extraños.

3 comentarios:

  1. Ojalá dejar de ser "dos extraños" con esa persona especial fuera tan fácil en la vida real como en tu relato... Me ha gustado mucho :)
    Un abrazo y pásate cuando quieras :3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Verdad que sería genial?
      Por desgracia, a veces cuesta muchísimo...
      Esperemos que eso cambie algún día =)
      Un besito!

      Eliminar
  2. ¡Hola! :)
    Un relato precioso. Nuestro día a día está repleto de desconocidos. Ojalá algún día dejen de serio y se conviertan en una parte más directa de nuestra vida.
    Besos,
    Pensamientos de Adolescencia

    ResponderEliminar