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viernes, 7 de septiembre de 2012

Magia Negra (12)


Epílogo: Violeta.

Con sus ojos bicolores, uno azul y el otro gris, Violeta miró a su abuela, que descansaba en la cama. Su respiración era fatigosa, cada vez más y la niña, de apenas once años, sabía que no faltaba mucho para que fuera inexistente.
Una vez más, como había sucedido desde que su abuelo muriera y la anciana enfermara a causa de la pérdida, ésta le había contado una historia de magia y amor, también de tragedia. La historia de la bruja que, al morir, habría de ir a los infiernos, sufrir de por vida como pago por la salvación de la persona a la que más había querido.

Violeta pensaba que era injusto, en su mente infantil no cabía la posibilidad de que las desgracias triunfaran sobre el amor verdadero, pero sabía que en la vida real eso era exactamente lo que pasaba. Observó a su madre, sentada en una silla junto a su abuela, mirándola con cariño y también con tristeza, esperando el inevitable final. Ella también tenía un ojo de cada color, como lo tenía su madre y como, a su vez, lo tenía su hija, ella. Violeta y su madre tenían los mismos ojos, uno azul y otro gris, pero Avril, la anciana, tenía un ojo gris y el otro, violeta, de tonalidad casi lavanda.  La niña sabía que ella había heredado el ojo azul de su abuelo y, el otro, de ella. Era la prueba viviente de que la historia que le había contado la abuela era cierta, que ella había sido esa adolescente que se arriesgó al castigo eterno.
Pasaron unos minutos en silencio. Su madre sujetaba con fuerza la mano de la bruja que, pese a su negativa años atrás, terminó convirtiéndose en líder de un aquelarre. Solamente la soltó cuando sus ojos se cerraron y su respiración, finalmente, cesó.
Había muerto.
La mujer comenzó a llorar, abrazando a su hija, pero las lágrimas no acudieron a esta. En su lugar, tuvo una visión. Era el único miembro de la familia cuya magia le había concedido también ese don y confiaba ciegamente en él. Por eso sonrió ante lo que vio.
Una mujer joven, de pelo negro y porte de reina, se dirigía a un hombre también joven, que la esperaba ansioso frente a una puerta de luz. Ambos la miraron con sus ojos bicolores, más brillantes y vivos que la última vez que los viera. Sonrieron y ella supo que estarían bien, que ese brillo etéreo que les rodeaba a ambos significaba que el infierno se había alejado de ellos, que nada podría separarles.
Y esta vez, sí que lloro.
Su abuela salvó a su abuelo de la muerte. No podía haber castigo para un amor tan grande que arriesgara almas y rompiera las barreras de la vida y la muerte.
Sin dejar de mirarla, ambos se dieron la mano. Luego se giraron y se internaron en el portalón de luz.
Juntos, tenían una vida eterna por delante.

12 comentarios:

  1. Simplemente IMPRESIONANTE! Me ha encantado, con esta historia has demostrado que tienes muchísimo talento, y espero ver algún día un libro con tu nombre en el escaparate de alguna librería ;)
    Muchos besos!

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    1. Muchas gracias!!
      Eso se intentará, te lo aseguro, aunque no sé yo si lo de publicar al final lo conseguiré o no... :S
      Un beso!

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  2. Que bonito :3 Que alegría que Avril al final no fuese castigada *-* Me ha encantado la historia que pena que se haya acabado.
    Sigue escribiendo historias tan buenas cómo esta :)

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    1. Muchas gracias, cielo!! :D
      Lo intentaré y espero conseguirlo =)
      Un besito!

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  3. No tengo nada que decir excepto...
    GRACIAS POR ESTA MARAVILLOSA HISTORIA! :)
    Un abrazo enorme y sigue así! :3

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Entonces supongo que te habrá gustado ;)
      Pues lo de las brujas es porque intentaba hacer una historia corta y no quería extenderla demasiado, pero en una historia más larga, seguramente hubiera aparecido alguna ;)
      un besito!

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  5. ¡¡Oh qué bonito!! Me parece un final espectacular, pero me da penita que se haya terminado en tan poco tiempo(recuerda que yo empecé a leerlo ayer, mía culpa por ser tan lenta).

    Pero hay una cosa que no entiendo, supuestamente Avril sufriría en el infierno por salvarle la vida a Matt, entonces, ¿cómo que se va feliz con Matt? Perodona, pero es que son las 23:46 y ya mi cerebro no funciona con coherencia. Jejejeje ;)

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    1. Hola, cielo! =)
      Me alegro de que te gustara tanto como para llerlo todo en tan poco tiempo ^^
      Pues mira, lo del final es porque como ella no quería aprovecharse del hechizo para algo malo, sino que lo hizo por amor, entonces el castigo no tiene sentido.
      un besito!

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    2. ¡¡Oh vale, ahora tiene mucho sentido!! Madre mía, yo no soy muy de historias románticas empalagosas y ñoñas, pero la tuya, ni es ñoña ni empalagosa, por eso me ha gustado tanto. Un beso y sigue escribiendo así de bien.

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  6. Escribes muy bien me ha encantado, espero que sigas asi
    Muacks
    http://littleswaggirlphotos.blogspot.com.es/

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