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miércoles, 5 de septiembre de 2012

Magia Negra (10)

Capítulo 5: Magia negra.
(Parte 2) 

 
Allí estaba ella, en ese desván que tan bien conocía, rodeada de los potentes aromas de las varitas de incienso egipcio, cuyo humo se esparcía por el aire creando suaves nubes y remolinos azulados.
Matt estaba justo en el medio del suelo, sobre una sábana blanca en la que ella, previamente, había escrito extensas y estilizadas líneas de jeroglíficos con lapislázuli molido.  Le había quitado la camisa, rota y ensangrentada y le había dejado con el suave y musculoso torso al aire. La sábana estaba rodeada de velas hechas a partir de conos de incienso, diferente al de las varillas. Los aromas se entremezclaban, ahogando el ambiente.

Nora, por otra parte, no estaba en la sala. Estaba en el salón dormida profundamente encima del sofá, por cortesía de la magia de Avril. Había intentado detenerla y ella se había defendido, sin herir a su propia madre. Era prácticamente imposible que se despertara, pero por si acaso, había reforzado la  puerta del desván, para que no pudiera entrar e impedir lo que estaba a punto de hacer.
Concentrada y dejando que la luz lunar penetrara por la ventana, bañando el cuerpo de Matt, se sentó junto a su cabeza, con las piernas cruzadas. Tras haber leído el conjuro tres veces seguidas, prestando toda la atención que poseía, sabía con exactitud lo que tenía que hacer. Toscamente, había cortado un anj, el jeroglífico de la vida, en una hoja de Tamarindo, frecuente en los hechizos egipcios. Ahí terminaba la parte fácil.
Tras ponerle el símbolo sobre el pecho, donde estaba la herida que había acabado con su vida, Avril comenzó a balancearse hacia delante y hacia atrás, sentada, con los ojos cerrados y pronunciando una retahíla en egipcio antiguo. Sus palabras se mezclaban en una perfecta melodía de cadencias misteriosas y potentes repercusiones. Las llamas danzaban cada vez con más fuerza frente al poder de sus palabras, a punto de extinguirse antes de cobrar esa fuerza que hacía que aumentaran de tamaño, consumiendo los conos de incienso y haciendo que el ambiente mareara. Eso era lo que ella tenía que evitar, marearse y dejar a medias el conjuro, porque entonces nada podría devolver la vida a Matt. Todo se acabaría.
Sin dejar de repetir las palabras y sin abrir los ojos, cogió la jarra de agua de plata, situada junto a ella y vertió el contenido en un bol del mismo material, mojó las manos en el cuenco y, ya sí con los ojos abiertos, posó los dedos en la piel del chico, dibujando más jeroglíficos, estos invisibles, mientras no dejaba de cantar. Nombraba a Osiris, dios egipcio de los muertos, pidiéndole ayuda para lo que se proponía. Hablando, firmaba un pacto verbal, prometiendo una existencia después de la vida llena de dolores y sufrimientos entre las llamas del infierno, de cualquiera de los infiernos de las diferentes culturas. Debería tener miedo, pero todo lo que podía hacer era continuar recitando, procurando no equivocarse, mientras sus manos se movían por el torso de Matt. Las marcas de agua que había puesto en su cuerpo se evaporaron por arte de magia, secando su piel. Ya solamente quedaba lo más difícil, lo que hacía que la mayoría de los hechiceros que habían pronunciado ese conjuro murieran antes de tiempo, sin lograr su objetivo pero, igualmente, ingresando en los infiernos.
Ella era poderosa, pero eso no impidió que una lágrima resbalara por su mejilla, a sabiendas de que debía cederle su energía vital para terminar el hechizo y que, si no lo lograba, no solo él no despertaría, sino que ella moriría para ser eternamente torturada.
Pronunciando ya el final del conjuro, arriesgando su vida con tal de salvar la de Matt, posó las manos en sus hombros y gritó el nombre del dios al que, una vez más, debía invocar:
-¡Osiris, Osiris, Osiris!
La energía comenzó a fluir de ella, entrando en torrente dentro del cuerpo del chico, drenándola hasta que sintió que el mundo le daba vueltas y, a punto de apagarse su luz, supo que no lo había conseguido.
El mundo se volvió negro para ella.

3 comentarios:

  1. DIOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Me he leído primero solo esto y he tenido que leerme todo lo demás! es genial !
    tienes talento !! :)
    me encanta!!!! :D
    Un beso

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    1. Es genial saber que piensas así =)
      Seguiré dejando relatos por aquí, para que quienes queráis podáis seguir leyendo =)

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  2. Primero: Perdona por tardar tanto en comentar este capítulo pero es que son las fiestas de mi pueblo y he estado un poco incomunicada, sorry :)
    Segundo: Ya mismo voy a leer los que me faltan! ^^
    Un abrazo y pásate cuando quieras! :3
    http://utopiainthemoonlight.blogspot.com.es/

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