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viernes, 31 de agosto de 2012

Magia Negra (5)


Capítulo 3: Magia, pociones y hechizos.
(Parte 1) 

Escuchaba música mientras mezclaba las hierbas en porciones iguales y exactas, procurando no echar en ninguna bolsa ningún gramo de más de alguna de ellas. En las proporciones adecuadas, las raíces y las hierbas que empleaba su madre eran curativas, relajantes o miles de cosas más, pero un simple desequilibrio de una de ellas podía resultar perjudicial. Por eso escuchaba aquel sonido relajante, para concentrarse en lo que estaba haciendo. Dejó que las notas la envolvieran mientras molía una raíz marrón cuyo nombre sabía prácticamente desde que nació, después repitió el proceso con varios ingredientes más, sabiendo a la perfección qué era lo que estaba haciendo. Hacía tiempo que no preparaba esa clase de infusiones, pero la experiencia del pasado era algo que nunca desaparecía.

La cortina de perlas falsas que separaba la zona privada, que era donde ella estaba, de la zona de tienda se abrió por la mitad y ella supo, antes de que el cuerpo asomara, que se trataba de su madre. La cortina estaba protegida por una barrera mágica irrompible, solo traspasable por la coincidencia genética que existía entre madre e hija.
-¿Has acabado?
Avril la miró y se percató, sin necesidad de que ella lo dijera, que se sentía orgullosa de lo que estaba haciendo, de que hubiera regresado para ayudarla aunque se tratase simplemente de unos pocos días. Dejando de mirara y regresando al trabajo, le pasó las bolsas de papel de colores que ya había terminado, cada una, con el logotipo de la tienda y una especificación en la parte posterior de sus propiedades, eso sí, sin mencionar los ingredientes, herencia de las brujas de distintas culturas anteriores a ellas.
-Deberías sustituir la amapola por el nenúfar, dependiendo las personas, tiene mejores efectos, más duraderos.
-la amapola es mucho más fácil de conseguir. El nenúfar aumentaría el precio de las infusiones y eso es algo que algunos de los clientes no quieren permitirse. Y como esa mejoría no se da en todos, es preferible continuar como estamos. ¿Echas de menos la ciudad?
No. La ciudad, no. A él.
-Sí.
Nora se acercó al ordenador que descansaba en una encimera lejos de Avril. La página Web de la tienda aparecía en la pantalla y, como siempre, había nuevos pedidos procedentes de medio mundo.
-¿Alguna vez pensaste que pudieras lograr algo tan grande?
Su madre la miró, sorprendida por la pregunta.
-No, nunca. Pensé que la tienda era suficiente y cuando, años después, la expandí a Internet, tan solo pretendía que llegara a todos los rincones del país. Me sorprendió que cruzara fronteras. ¿Te ayudo con eso?
Ni siquiera contestó, la mujer se acercó a ella y, con ayuda de otro mortero, comenzó a moler los ingredientes.
-Recuerdo cuando hiciste magia por primera vez, ¿sabes? Tenías dos años y te había llevado conmigo a la reunión en nuestra sede. Una de las brujas más jóvenes, apenas una niña de ocho años, te estaba pinchando, esperando que te enfadaras y lloraras, pero no lo hiciste, la miraste fijamente y de pronto, en medio del verano, comenzó a congelarse, primero los dedos y después, las manos. Conseguimos frenarte antes de que el hielo alcanzara los codos y no resultó fácil, para ser tú tan pequeña. Tras el deshielo, no volvió a acercarse a ti, nadie de su edad lo hizo hasta que fuiste creciendo, pero tú no pareciste necesitar la compañía de nadie. Creciste en medio de la magia y solamente te dejabas acompañar por el hijo del camarero del pueblo y la hija de la panadera, que te seguían donde fuera con tal de estar contigo.
-Eso ha cambiado, mamá. Ahora me relaciono mejor. Tengo amigos, muchos.
-Y supongo que esos amigos te seguirían al fin del mundo si así se lo propusieras- Su expresión le demostró que estaba en lo cierto-. Ese es el encanto de los nuestros, Avril, llamas la atención, eres admirada y envidiada a partes iguales, no es algo que quieras, es algo con lo que naces.
Eso lo sabía, lo había descubierto años atrás sin que nadie le mencionara nada al respecto. Sin embargo, había una duda que tenía desde que salía con Matt, con nadie antes le había importado, pero con él, todo era diferente.
-¿Sabes si esa fascinación puede llevar a alguien a iniciar una relación?
Nora la miró, perspicaz, pero no dijo nada.
-No conozco a nadie a quien le haya afectado tanto y creo que, igualmente, el amor y la fascinación son fáciles de distinguir.
Una llamada a la puerta terminó la conversación. Cambiando los puestos, fue Avril quien se acercó a abrir. Una mujer de aproximados cuarenta años y su hija, que no llegaba a los diez, entraron en la tienda. Mientras la clienta buscaba algo que pudiera interesarle, la niña la miró a ella, a Avril.
-Dicen que sois brujas.
Era nueva por allí, sin duda.
-Lo somos.
-Pensaba que vestíais túnicas y que teníais gatos negros.
Todos los críos eran iguales. Así que, mintió.
-El gato está en casa.
Lo de las túnicas y demás parafernalia era cierto, las usaban en sus reuniones.
-¿Tienes poderes?
Avril arrugó la nariz.
-Depende lo que entiendas por esa palabra.
La madre se acercó, portando una bolsita de tela con un potente e inofensivo somnífero. Ya se iban cuando Avril atrajo de nuevo a atención de la niña.
-Mañana necesitarás un chubasquero.
Madre e hija miraron hacia fuera. El sol brillaba con fuerza en el cielo.
-Pero si hace sol…
Avril sonrió.
-Tú hazme caso, soy una bruja, sé lo que digo.

8 comentarios:

  1. Me ha encantado el capítulo, oiinss, cada vez se pone interesante :)) Avril es amor <33 lo admito :)

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  2. ¡Genial! Me encanta leer tus textos, tengo ganas de continuar, sigue por favor :)

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  3. Me encanta la protagonista. Reflejas genial lo que siente y los diálogos son super reales :)

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  4. Me encanta esta historia!! :) mi personaje favorito es Avril ^^

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  5. Muchas gracias a las tres!
    Me alegro de saber que la protagonista os gusta y que lo que dice os parece real, esa es una de las cosas que más importan en un libro, creo yo, la credibilidad que los lectores puedan ver en sus diálogos =)
    Mañana mas! ^^

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    1. ups! A las cuatro, que se me fue un comen :S
      ya no sé ni contar XD

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  6. Jaja que mona la niña. La inocencia de los pequeños es algo adorable *-*
    Y bueno, como siempre, espero impaciente la publicación del siguiente capítulo ^^
    Abrazos :3

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    1. jajaja!
      Mona? Algunos son unos diablillos XD
      Muchas gracias por leerme, cielo! ^^

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