¿Quiénes me siguen?

Nuestra imaginación nos pertenece. ¡No a los plagios!

miércoles, 29 de agosto de 2012

Magia Negra (3)


Capítulo 2: Recuerdos.
(Parte 1)
Era uno de esos días de octubre en los que el calor se había visto sustituido por la lluvia. Ella llevaba el abrigo bien abrochado y el paraguas chorreaba agua cuando Matt, el chico del pelo castaño y los ojos uno azul y el otro verde, le abrió la puerta. Primero la examinó con atención, observando las pintas con las que se presentaba ante él y después apareció la sorpresa al mirar sus ojos bicolores, como les sucedía a todos. Solo que en él tenía un significado diferente, puesto que él había nacido con la misma disparidad.
-¿Eres Matt Walls?
-Sí- Contestó, obligando a su expresión asombrada a desaparecer-. ¿Y tú eres…?
-Llámame Avril. Soy nueva en la Facultad de Arte y unos compañeros me han comentado que alquilabas una habitación. ¿Te importa alquilársela a una chica?
 Una sonrisilla divertida asomó a la cara del chico mientras se apoyaba en el marco de la puerta.

-Si esa chica eres tú, no me importaría.
Avril sonrió. Era la primera vez en años que encontraba a alguien tan directo y eso, debido a lo raro que era, le resultaba agradable. Al haberse criado en una situación como la suya, todo lo diferente le resultaba reconfortante hasta cierto punto.
-¿Me enseñas la casa?
Él se apartó y la invitó, con un gesto, al interior.
No era un piso demasiado grande, pero sí era espacioso y estaba limpio. La que sería su habitación tenía una cama y un armario y una cómoda con un par de cajones, todo dispuesto para ser usado. Las vistas, a un parque repleto de todo tipo de plantas, fueron lo que la convencieron de que aquello era lo que estaba buscando.
-Me lo quedo.
-¿No quieres saber primero cuánto voy a cobrarte al mes?
-No- Se negó, mirando aún a través de la ventana-. Me lo quedo.
-Vale, princesa- Accedió él-. Como gustes. ¿Hay algo de ti que deba saber aparte de tu nombre?
Le miró, sus ojos dispares fijos en los de él, también diferentes.
-No me llames princesa. Y sí, lo hay. Soy una bruja.
Por un segundo, él se quedó paralizado, mirándola, preguntándose a sí mismo si estaba bromeando.
-Supongo que con lo de bruja no te refieres a que seas mala persona, sino a esas que usan escobas y…
-No usamos escobas- Le corrigió, luchando por no reírse ante su expresión-. Podemos hacer muchas cosas, pero volar, por desgracia, no es una de ellas.
-Está bien- Hablaba como si fuera un autómata, ella lo sabía-. Quédate.
Sonrió.
-Traeré todas mis cosas mañana.
Y así hizo. Al día siguiente estaba plantada con tres maletas y un par de cajas de cartón frente a la puerta del chico, mientras este la miraba todavía anonadado, asimilando del todo la noticia. Podría jurar que le extrañó que no tuviera un gato negro, pero no dijo nada al respecto. Se limitó a dejarla pasar y a ayudarla a llevar todo su equipaje hasta el dormitorio.
-¿Vas a encantar algo?
Ella le miró. No lo decía porque estuviera asustado, sino que le interesaba el tema, como a muchos otros. Al principio había creído que aquello no saldría bien, que no podría quedarse en aquella habitación porque él la echaría en cuanto se enterara de su condición. Por una vez, su sexto sentido se había equivocado.
-No suelo hacerlo- Se encogió de hombros-. A veces es realmente necesario que haga un hechizo o que prepare una pócima, pero no tengo por costumbre resolver todos los problemas con magia.
-Es una suerte…
El susurro le llegó, alto y claro.
-¿Si me tienes miedo, porqué me has metido con  tanta facilidad en tu casa?
Sus palabras, sinceras, eran lo último que esperaba.
-No tengo miedo, simplemente me preocupo. Y te he dejado entrar por tus ojos-Señaló los suyos propios-. No es frecuente encontrar a alguien con esto. Además- Añadió-, vas a la Facultad con algunos de mis amigos. Si ellos te dijeron que mi casa tenía un puesto vacante, será porque vieron en ti algo que les gustó. Son bastante intuitivos.
La bruja estiró los labios en un amago de sonrisa.
-Entonces eso no es solo algo que me pase a mí.
Poco a poco, durante las semanas siguientes, se fue ganando su confianza, así fue como descubrió que la casa era suya y que fue un regalo de sus padres cuando decidió marcharse al extranjero a estudiar. No era de una familia rica, pero sí estaban bastante acomodados, lo que significaba que no tenían ninguna clase de problema financiero y podían permitirse darle a su hijo todo lo mejor. Y eso era lo que habían hecho, cuando él quiso estudiar Bellas Artes en una universidad, ellos se lo permitieron. Llevaba ya tres años en aquel sitio y cada vez le quedaba menos, pero disfrutaba cada momento. Con veintiún años, Matt era un hombre joven y alegre, siempre dispuesto a aprender cosas nuevas, a dejar volar su imaginación en un trozo de papel o en un lienzo. En eso último se parecían. Comenzaron a pintar juntos, poniendo los caballetes uno al lado del otro y tratando de reflejar la misma imagen, solo que ambos la veían de maneras distintas. Ella las expresaba con un halo de misterio y oscuridad, mientras que él, de alguna manera, conseguía plasmar en el papel toda su vitalidad y su optimismo. No tardaron demasiado en descubrir que se complementaban.

8 comentarios:

  1. PERFECTO *-*
    No se me ocurre otra palabra. Ya me gustaría a mí encontrar piso y al compañero perfecto así de rápido cuando me marche a la universidad jajaja.
    Esperaré impaciente la publicación del próximo ^^
    Un abrazo enorme :3

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    Respuestas
    1. jajaja!! XD
      Ya me gustaría a mí también, no te creas que no... :S El problema es que no suele ocurrir, salvo en las historias... XD
      Hasta mañana entonces!! ^^

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  2. Hola cielo!
    Me encanta la historia de principio a fin, es super interesante ahaha
    Ahora estare fuera 10 dias pero al volver me pondre al dia.
    Un besazo hermosa!

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  3. Hola guapa :) Recibí tu mensaje con el blog, y le dediqué un tiempo antes de hacerte el comentario.
    Tengo que felicitarte, me encanta tu blog, como te expresas, tus pensamientos, tus historias...Realmente geniales, por favor, sigue, no lo dejes ante nada.
    Un besito, te sigo.

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  4. ¡Hola! :)
    He estado leyendo unas cuantas entradas de tu blog y están muy bien. Me gustan tanto las poesías, como los relatos, como esta historia. ¡Sigue así!
    Avísame cuando subas más por tuenti (Blog Pensamientos De Adolescencia Dos).
    Besos.

    PD: Espero verte por mis blogs. ;)
    Pensamientos De Adolescencia
    Sollozos En Mitad Del Bosque

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  5. Por favor, siguiente, me encanta :3
    Un beso preciosa.

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  6. Me encanta,la forma en que explicas lo que plasmas lo que sucede dentro de la casa, que explicas los gestos y los sentimientos de los personajes es una buena manera de escribir tus historias, sigue sí y que no se te apague la llama de la escritura, un beso ^^

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  7. Me encantó la primera parte de este capítulo :)) Espero que subas pronto la segunda ;)

    ¡Besos!

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