¿Quiénes me siguen?

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martes, 28 de agosto de 2012

Magia negra (2)

Capítulo 1: Vuelta a casa.
(Parte 2)

 
La tienda estaba cerrada cuando llegaron, pero no fueron pocas las personas que se acercaron a saludarla, queriendo saber qué tal le iba en la ciudad. El pueblo era muy pequeño como para que hubiera cotilleos constantes y la vuelta de una bruja tras seis meses era, sin duda, una noticia de la que saldrían muchos de los próximos rumores.
Después de recoger los frasquitos que estaban buscando, volvieron a salir, esta vez en dirección a la casa de su padre. Cuco, el perro de Jim, salió a recibirlas, abalanzándose sobre ellas y lamiendo cada mano que veía. Luego le vio a él, su padre, al que no se parecía en nada. Salió de la casa y caminó hacia ella, aplastándola en un abrazo de oso.

El saludo a su madre fue menos efusivo, pero también fue cariñoso. Ella se fue rápidamente, dejándoles solos a padre e hija.
Jim la invitó a pasar a la casa, que seguía exactamente como ella recordaba.
-¿Le has hablado ya a tu madre de Matt?
Avril le miró, como si estuviera loco.
-¡No!
-Acabará enterándose, y deseará que se lo hubieras dicho antes.
-¿Esto qué es?- Explotó ella- ¿El día de echarme en cara todo lo que hago?
Nada más decirlo, su padre lo comprendió.
-Ha vuelto a insistir en que dejes la Universidad, ¿no?
-Si- Afirmó-. Y está claro que, si me quedara aquí a pasar el verano, seguiría insistiendo.
-Entonces, has decidido irte con él.
-Seguiremos viviendo en el mismo apartamento que hasta ahora durante todo el verano. Al fin y al cabo, la casa es suya.
Jim se sentó en un sillón, Avril se situó frente a él, al otro lado de la mesa.
-Me sorprende que no le molestara enterarse de que eres una bruja. No me malinterpretes, hija- Agregó, al ver cómo su expresión cambiaba-. Me refiero a que es un chico en cuya familia, por lo que me has dicho, no hay ni pizca de magia.
-Es muy tolerante, papá. Hay otros que, tras casarse, al descubrir que su hija también ha heredado el don, deciden separarse porque su mujer se lo ocultó.
-Yo ni siquiera sabía que tu madre era una bruja hasta cinco años después de casarnos, Avril. Y no creo que puedas decir que nunca me he hecho cargo de ti.
La chica suspiró. Sabía que su vuelta a casa iba a reabrir algunas de sus heridas, pero no esperaba que fuera tan pronto.
-De acuerdo.
Cenaron poco después, en tranquilidad. Para Avril había sido un día muy largo, demasiado. Lo único de lo que tenía ganas era de escuchar su voz otra vez, aunque fuera por teléfono. Ya encerrada en su habitación, marcó el número que había memorizado tanto tiempo atrás y aguardó a escuchar su voz.
-¿Avril?
Suspiró, solo oírle ya la calmaba.
-Hola, Matt.
-Te echaba de menos.
Rió, como cada vez que hablaba con él.
-Me has visto esta mañana.
-Eso no cambia nada, princesa. ¿Ha ido todo bien?
Princesa. La llamaba así prácticamente desde que se habían conocido, nueve meses atrás. Cuando ella había ido por primera vez a su piso para alquilar la habitación que se anunciaba.
-Tal y como esperaba que fuera. No puedo quejarme.
-¿Cuándo volverás? Estoy cansado de estar sin ti.
-En cinco días, más o menos. Mi madre no me lo ha dicho, pero sé que quiere que la ayude en la tienda. No es fácil hacer filtros de juventud que retrasen un par de meses la aparición de arrugas, ni esas infusiones que mezcla ella misma.
-Pensé que no te gustaba la magia.
-Me encanta- Le corrigió-. Lo que no me gusta es formar parte de un grupo del que tendré que encargarme. Eso es lo que nadie por aquí parece entender.
-¿Sabes una cosa? Odio el olor de esos pringues que preparas a veces, pero me encantó esa manera tuya de recoger la mesa, haciendo que los platos volaran.
Sí, la verdad es que su cara hubiera merecido una fotografía, con los ojos como platos como estaba.
-¿No saldrás conmigo solo por eso, no?
Escuchó su risa grave y alegre, al otro lado de la línea.
-Eso es como si yo te preguntara si sales conmigo solo por mi dinero, amor. Solo te pediré una cosa mientras estés allí, ¿vale?
-Dime.
-No te olvides de que te estaré esperando.
No, no iba a olvidarlo.
Tumbada ya en la cama, la luz apagada, se dejó llevar por los recuerdos.

6 comentarios:

  1. Me encanta, espero que este blog no se acabe nunca ^^

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  2. Dios, he leído cada capítulo en menos de diez minutos y me he enganchado :)) ¡Es preciosa la historia!
    ¡Sigue así! :D

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  3. Oooh! Me encanta :)
    Es precioso!
    Quiero saber más! ^^
    Un abrazo :3

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  4. Precioso :D Cada vez me encanta más como escribes :)

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  5. Muchas gracias!! :D
    Me encanta saber todas vuestras opiniones!

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