¿Quiénes me siguen?

Nuestra imaginación nos pertenece. ¡No a los plagios!

viernes, 31 de agosto de 2012

Magia Negra (5)


Capítulo 3: Magia, pociones y hechizos.
(Parte 1) 

Escuchaba música mientras mezclaba las hierbas en porciones iguales y exactas, procurando no echar en ninguna bolsa ningún gramo de más de alguna de ellas. En las proporciones adecuadas, las raíces y las hierbas que empleaba su madre eran curativas, relajantes o miles de cosas más, pero un simple desequilibrio de una de ellas podía resultar perjudicial. Por eso escuchaba aquel sonido relajante, para concentrarse en lo que estaba haciendo. Dejó que las notas la envolvieran mientras molía una raíz marrón cuyo nombre sabía prácticamente desde que nació, después repitió el proceso con varios ingredientes más, sabiendo a la perfección qué era lo que estaba haciendo. Hacía tiempo que no preparaba esa clase de infusiones, pero la experiencia del pasado era algo que nunca desaparecía.

jueves, 30 de agosto de 2012

Magia Negra (4)


Capítulo 2: Recuerdos.
(Parte 2)
 
Una tarde, volvían de la universidad, hablando. Él se había quedado media hora de más, esperando a que acabaran sus clases y, en ese momento, con una taza de cartón llena de chocolate caliente entre las manos, recorrían la calle en medio del frío invierno. Ella había invocado una burbuja de calor que les mantuviera medianamente templados, era por eso por lo que caminaban en lugar de regresar a casa en coche.
-Deberías hacer esto más a menudo, ¿sabes?
Ella le miró, sin comprender.
-¿El qué?
Matt tocó la fina membrana de la burbuja, imperceptible para quienes pasaban junto a ellos.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Magia Negra (3)


Capítulo 2: Recuerdos.
(Parte 1)
Era uno de esos días de octubre en los que el calor se había visto sustituido por la lluvia. Ella llevaba el abrigo bien abrochado y el paraguas chorreaba agua cuando Matt, el chico del pelo castaño y los ojos uno azul y el otro verde, le abrió la puerta. Primero la examinó con atención, observando las pintas con las que se presentaba ante él y después apareció la sorpresa al mirar sus ojos bicolores, como les sucedía a todos. Solo que en él tenía un significado diferente, puesto que él había nacido con la misma disparidad.
-¿Eres Matt Walls?
-Sí- Contestó, obligando a su expresión asombrada a desaparecer-. ¿Y tú eres…?
-Llámame Avril. Soy nueva en la Facultad de Arte y unos compañeros me han comentado que alquilabas una habitación. ¿Te importa alquilársela a una chica?
 Una sonrisilla divertida asomó a la cara del chico mientras se apoyaba en el marco de la puerta.

martes, 28 de agosto de 2012

Magia negra (2)

Capítulo 1: Vuelta a casa.
(Parte 2)

 
La tienda estaba cerrada cuando llegaron, pero no fueron pocas las personas que se acercaron a saludarla, queriendo saber qué tal le iba en la ciudad. El pueblo era muy pequeño como para que hubiera cotilleos constantes y la vuelta de una bruja tras seis meses era, sin duda, una noticia de la que saldrían muchos de los próximos rumores.
Después de recoger los frasquitos que estaban buscando, volvieron a salir, esta vez en dirección a la casa de su padre. Cuco, el perro de Jim, salió a recibirlas, abalanzándose sobre ellas y lamiendo cada mano que veía. Luego le vio a él, su padre, al que no se parecía en nada. Salió de la casa y caminó hacia ella, aplastándola en un abrazo de oso.

lunes, 27 de agosto de 2012

Plumas de Ayer... ¡y mi blog!

¡Hola a todos!
Sí, esto es raro, lo sé. Algunos estaréis preguntándoos qué hago escribiendo dos entradas por día y la respuesta en realidad es muy simple...
Una compañera blogger, hace ya un tiempo, hizo una crítica de mi blog y  ahora que finalmente he podido, os dejo aquí el link por si os apetece pasaros a ver qué piensa una lectora de mi blog. (Te pido perdón por la tardanza, Lena)
 http://plumasdeayer.blogspot.com.es/2012/08/locas-imaginaciones-queridas-plumas.html
¿Qué me decís? ¿Os pasaréis a verlo? 
Muchísimas gracias a todos vosotros y, por supuesto, mil gracias también a Lena, por tomarse la molestia de pasarse por el blog y plasmar lo que opinaba de él en el suyo.
 

Magia Negra (1)


Capítulo 1: Vuelta a casa.
 (Parte 1)

Los vapores emanaban del caldero situado justo en medio de la habitación, despidiendo un agradable aroma a romero al que Avril ya estaba acostumbrada. Eran muchos años oyendo el crepitar del fuego trucado bajo el latón y los cánticos que ellas, las brujas blancas, murmuraban mientras preparaban sus hechizos. Había pasado tanto tiempo entre esas cuatro paredes que no había nada que pudiera sorprenderla o que, por otra parte, no fuera capaz de hacer.
La tradición de la curación por medio de métodos poco naturales era algo que había pasado de generación en generación en su familia durante años y había ocurrido lo mismo con muchas otras familias del norte del país, el único lugar en el que la magia seguía presente a diario. Era por eso que en muchas ocasiones, todos aquellos hombres y mujeres con el don que ella poseía, se juntaban en esa sala que ya había adquirido un aroma propio, fruto de los años de pócimas y brebajes, para practicar la magia.

domingo, 26 de agosto de 2012

¡Ya he vuelto!

¡Hola a todos!
Bueno, como podéis comprobar con esta entrada, ya estoy de vuelta, dispuesta a darlo todo con nuevos relatos que se me han ocurrido durante mi semanita recorriendo el Mediterráneo, así como una nueva historia corta y... ¡Una nueva historia más larga!
Bueno, vale, esta última tampoco va a ser demasiado larga, porque los capítulos son muy cortitos, pero ya la vereis más adelante. Por ahora, si no os importa, me gustaría que contestarais a la encuesta que voy a poner en el lateral del blog, para saber si os interesaría o no leerla.
Y volviendo a la historia que os prometí a algunos antes de marcharme de viaje... esa aparecerá en breve en el blog, que es justo lo que voy a publicar a partir de ahora :D
¿Queréis sabér de qué va?
Pues aquí lo tenéis.

Magia Negra.

Todo el mundo, cualquier persona a la que le preguntes, te dirá que solo hay una magia buena y que esa es la magia blanca, que la magia negra es empleada por nigromantes y tiranos con el único propósito de aumentar su poder.
Pero… ¿Qué harías si la magia negra fuera el único modo de salvar a quien quieres?
La magia pura puede abrirte las puertas del cielo, pero la magia negra te asegura la caída al infierno.
Ella se condenó a una eternidad de llamas con tal de recuperarle.


¿Qué me decís? ¿Os interesa?
Pues seguramente mañana, día 27 de Agosto, podréis empezar a leerla. 
Ya sabéis que los comentarios son bienvenidos y nada, muchas gracias por leerme.
¡Un saludo enorme a todos!
 

viernes, 17 de agosto de 2012

Descanso.

¡Hola a todos!
Una vez más, quería agradeceros, tanto a los seguidores como a los que no lo sois, que os paséis por aquí y decidáis leer lo que escribo, no sabéis la ilusión que me hace ver que, día a día, las visitas al blog aumentan.
Quizás os preguntéis el motivo de esta entrada, que sustituye a las que pongo normalmente con relatos, poemas y demás. Bueno, pues resulta que me voy.
No va a ser una ausencia larga que dure un mes, así que no os preocupéis por eso que para finales de mes volveréis a tenerme por aquí. Simplemente voy a tomarme un descanso y no tardaré en estar completamente incomunicada del mundo hasta próximo aviso. Seguramente por eso, cuando vuelva, lo haré cargada de nuevas ideas que plasmar aquí, en el blog, el espacio en el que me gusta comunicarme con vosotros. Es más, por compensaros de alguna forma por mi ausencia, he ideado algo. ¿Queréis saber qué tengo planeado?
Para empezar, una historia. No es demasiado larga, apenas unos pocos capítulos con los que espero que disfrutéis a mi vuelta.
¿Después? Pues ya tengo pensados un par de relatos y seguro que, gracias a la incomunicación a la que me voy a someter, volveré con alguno más, puede que también con algún poema, eso no lo sé.
Espero que estos días también vosotros los paséis lo más relajados posibles.
¿Qué me decís? ¿Habéis leído todos los relatos del blog?
Si no lo habéis hecho, es probable que durante estos días os apetezca revisarlo para releer aquellas entradas que más os hayan gustado o, por el contrario, leer por primera vez alguna entrada que no hubierais visto hasta ahora.
Una última cosa:
Estaré encantada con todo lo que me queráis transmitir.
Ahora sí... 
¡Un saludo a todos!

jueves, 16 de agosto de 2012

Abismos.

Lo siguiente es un poema donde trato de expresar lo poco que sabemos de los demás, lo alejados que nos mantenemos de quienes nos rodean, sin llegar nunca a conocerles del todo, sin saber cómo son sus vidas o qué sienten en ellas.
 
El tiempo pasa demasiado lento
si trato de olvidar lo que siento.
Escucho las voces de desconocidos,
pero no puedo escuchar mis latidos.
miro a mi alrededor y veo a la gente,
mas no sé lo que piensan o sienten.
Salgo y río con todos mis amigos, 
sin saber qué pensaron cuando nos conocimos.
Estudias en tu casa, sin salir de tu cuarto
y por la ventana ves a alguien pasando el rato.
Al ir en tren observas a los pasajeros,
estudias sus caras, ¿quiénes fueron?
Vives en tu mundo, centrado en ti mismo
y así, de los demás, te separa un abismo.

miércoles, 15 de agosto de 2012

¿Has oído al viento llorar?

A veces se escuchan sus lamentos, el silbido entre los árboles al recordar su tormento.
Antes, no había corrientes de aire, el mundo se mantenía a la temperatura idónea todo el año, en invierno y en verano.
Vento vivía apaciblemente sin ninguna preocupación más que obedecer los caprichos de su señor y estaba contento con ello, con ser el último en la cadena de mando.
Hasta que conoció a Flama.
Flama, pelirroja como las llamas, era una sacerdotisa recién iniciada, pero había un dios al que ya había caído en gracia. Zeus iba tras ella cual adolescente enamorado, rogándole un trato de favor que ella le negaba, que les había negado a todos.
Pasaron las semanas y Vento se limitaba a mirarla a distancia, nunca se acercaba. Pero llegaron las fiestas de la ciudad y eso cambió. Un día, toda la familia, incluidos los siervos, estaban en el templo y ella apareció; tenía prisa, pero al verle, se paralizó. Y supo que, de alguna manera, él era lo que no había encontrado tras años buscando, que por fin le tenía enfrente.
Durante algunos meses, por las noches, ambos consiguieron escaparse, encontrarse el uno al otro y perderse para no ser hallados hasta el alba siguiente, de nuevo dispuestos a sus respectivas funciones.
Sin embargo, sucedió que Zeus no se había olvidado de ella, la seguía considerando un capricho que debía tener. Y como un niño caprichoso, su ira fue arrolladora cuando supo que lo que él, un dios inmortal y todopoderoso, no había conseguido, sí lo había logrado otro.
Cegado por los celos, los maldijo a ser polos opuestos, a pelear siempre con tal de imponerse.
Y así fue como surgieron el frío y el calor; cómo Flama se vio convertida en el calor del verano y cómo Vento se transformó en el viento que lucha para vencerlo.
¿Has oído al viento llorar?
Ese aullido que produce al chocar contra muros y edificios es su lamento, así es como llora Vento.

martes, 14 de agosto de 2012

No estás.

Ya no estás, desapareciste con mi esperanza e ilusión,
me despierto y solo siento un peso en el corazón,
me inunda el dolor, el pánico, la traición.

Desde que te fuiste, mi mundo ya no es feliz;
no hablo, todos dicen que he dejado de reír,
maldicen el momento en que confié en ti.

Te oigo, siento que me tocas la espalda,
aspiro el aroma de tu colonia almizclada;
de tantas lágrimas mi piel ya es salada.

Subo al autobús y veo tu cara en el espejo,
busco por todas partes, queriendo darte un beso
y descubro que fue un sueño, no tu reflejo.

Me tumbo en la cama y me dejo llevar;
hay mil recuerdos que no puedo olvidar,
aún espero que me vuelvas a abrazar...

lunes, 13 de agosto de 2012

Gente.

Es maravilloso saber que hay personas con las que siempre puedes contar, esa clase de gente que siempre está a tu lado cuando la necesitas, dispuesta a ayudarte y reír contigo pero, si es necesario, también a llorar. Algunas permanecen cerca toda la vida, a tu lado de forma que siempre puedes verlos, pero otros están tan ocultos que parece, en ocasiones, que se han ido. Y es una sensación extraña, completamente agradable, cuando descubres que no es así, que nunca se habían marchado.
Y los que siempre puedes ver... tienes suerte de tenerlos, también, porque puedes compartir con ellos muchas más cosas de las que hubieras pensado, esos momentos en clase y esas llamadas de teléfono, los secretos y las bromas. Puedes dejar a un lado todo eso que te asusta, que te mantiene aprisionado como si se tratara de una jaula invisible, porque ellos no van a dejar que te derrumbes.
De todos, los que veo a menudo y los que no, me encanta su risa, incluso las sonrisas tímidas o los amagos de ellas, porque significan que tus amigos están felices a tu lado, que todo entre vosotros sigue como siempre y que, si ellos sonríen cuando están contigo; tú, por supuesto, vas a sonreír cuando estés con ellos.
Es imposible evitarlo.

sábado, 11 de agosto de 2012

El mundo entero.

Sopla el gélido viento y mueve las ramas,
no lo siento, pues mi cuerpo está en llamas.
Oigo tu risa y me besas la espalda,
te miro a los ojos, verdes esmeralda.
Sonrío pensando que todo es un sueño
y me miras diciendo: ¿No es esto perfecto?
Me levanto y piso descalza el suelo
me coges, me abrazas y siento que vuelo.
Juego, me escapo, me vuelvo a acercar
y tú me miras de esa forma que me puede conquistar.
Tus palabras me suenan, dulces y suaves
pero las pronuncias con expresiones graves:
"¿Por qué te escapas si sabes que te quiero?
Permíteme, amor, darte el mundo entero".

viernes, 10 de agosto de 2012

Tras un velo, dolor.

Y así, sentada en el suelo de tierra que la lluvia ha convertido en barro, te preguntas el por qué de su elección, los motivos que tuvo y que todavía tiene para seguir pasándote por alto, sin percatarse de que quizás tú ya no le miras como hacías antes, ni ves a un simple amigo en él.
Que, aunque trates de ocultarlo porque no quieres que se sienta mal, eres tú la que, enferma de dolor, llora cada noche deseando que ojalá él te quisiera, que no pensara en ti como en una simple amiga, que dejara de hablar de ella cuando está contigo porque es entonces cuando sientes que el corazón se te rompe en pedazos y que las lágrimas luchan por escapar en contra de tu determinación a que se queden donde están, mientras esbozas una falsa sonrisa y finges que te alegras con sus palabras.
Es, al volver a casa horas después, cuando pones la música tan alto que no puedas oír nada más, esperando que su ritmo alegre actúe como un bálsamo.

Esto de aquí es algo que creo que a muchas nos ha pasado alguna vez o, si no, algo parecido. Lo leo ahora y sé que lo he superado, que puedo seguir adelante por mucho que me costara en el pasado. Simplemente espero que, si alguien se siente identificado, piense en ello detenidamente, en el dolor que supone un rechazo. A veces reflexionar es lo único que necesitamos para encontrar un camino y olvidar.
Un saludo.

jueves, 9 de agosto de 2012

Samantha Martin (7)


Epílogo:
Samantha acababa de finalizar el informe del caso cuando Jared dejó un café sobre su mesa.
-¿En qué estás pensando?
La chica levantó la vista del ordenador y la dirigió a los ojos del chico, que ya no parecía tan serio y malhumorado como el día en el que le había conocido, apenas cuarenta y ocho horas atrás.
-¿De verdad se merecía la cárcel, Jared? Quiero decir, mató a una persona, pero fue a alguien que antes había cometido un crimen por el que no había pagado.
La pregunta del chico la pilló por sorpresa.
-¿Crees en la justicia?
-¿Qué?
-¿Por qué quisiste ser policía?
- Para meter en la cárcel a todos los tipos que fueran como el asesino de mi madre.
-¿Y no comprendes el dolor de Jessica ante la pérdida de la suya?
-Sí, pero el caso no es igual. Mi madre no había matado a nadie.
El chico se pensó qué debía responder a eso.
-Míralo de esta manera, los dos están donde la justicia ha decidido colocarles, él está en la cárcel por matar a una mujer y ella está muerta por dejar morir a un hombre inocente. Los dos están pagando su parte.
No esperaba una respuesta parecida, sin embargo, fue el mejor bálsamo para su propio sufrimiento. El recuerdo de su madre le producía un nudo en el estómago que le impedía comer.
-Deja de pensar en eso, ¿vale?
Jared la obligó a levantarse de su silla de escritorio.
-¿Y qué quieres que haga?
-Me ha entrado hambre y ya es la hora de comer, vamos a tomar algo. ¿Sabes? No estás tan mal como compañera. Tengo la impresión de que nos vamos a llevar muy bien.


FIN

miércoles, 8 de agosto de 2012

¿Bailamos?

Carol se apoyó aún más en la pared, sin temer que su vestido pudiera mancharse. Miró la pista de baile y le vio, solo que no bailaba, estaba apoyado en la pared contraria, rodeado de sus amigos y un par de chicas. Sonrió por algo que dijeron y apartó la mirada, cruzándola con la suya. La sonrisa se congeló y la miró fijamente, ella dejó de respirar, conteniendo todo el aire en los pulmones, sintiendo cómo el rubor le subía a las mejillas. Apartó la vista, avergonzada. Rodeó la copa de ponche que llevaba en las manos con más fuerza y bebió un poco.
Entonces vio una mano masculina que le apartó la copa y, al alzar la vista de nuevo, le vio allí, frente a ella.
En su mirada, se notaba la timidez, y también la valentía que le había impulsado a acercase a ella. 
Recorrió su pelo con la mano.
-¿Bailamos?

martes, 7 de agosto de 2012

Samantha Martin (6)


Capítulo IV:
La casa de Sara Arteaga y su hijo se encontraba en un barrio privilegiado, donde todos los hogares eran grandes viviendas unifamiliares con grandes jardines de flores bien cuidadas y césped recién cortado. Un par de niños jugaban en uno de los jardines con una pelota hinchable mientras la madre les observaba desde la terraza, a la vez que bebía lo que parecía un zumo de naranja. Aparcaron frente a la casa que se encontraba al lado de esa y llamaron a la puerta. Fue la representante la que la abrió. Les miró sin disimular la poca gracia que le hacía el encontrarles allí.
-¿Qué hacen en mi casa?
Estaba completamente seria. A su lado, la expresión de Jared era la de una persona a punto de soltar una carcajada. Como si pensara lo mismo, su compañero adoptó una mirada más severa.

lunes, 6 de agosto de 2012

A vosotros.


Esto es para todos vosotros. No es un relato, ni un poema, sino algo que, ahora mismo, considero mucho más importante. Y es que gracias a vuestras lecturas, vuestra atención y vuestro entusiasmo, en apenas dos meses desde que este blog comenzara ya he alcanzado e, incluso, superado la barrera de 50 seguidores, algo que, hace sesenta días, me resultaba inconcebible.
Este blog comenzó por unas ganas locas de plasmar en algún sitio todo lo que me pasara por la cabeza, en lugar de tenerlo apuntado en papel en algún lugar recóndito de mi dormitorio, cogiendo polvo. Surgió también por la necesidad de encontrar un pasatiempo y de ayudarme a continuar para adelante en un momento de confusión y realmente puedo decir que todo eso ha quedado atrás. Ahora, lo que me motiva a seguir escribiendo es saber que lo que hago os gusta y me siento muy orgullosa de ello.
Es por eso por lo que os doy las gracias a todos y cada uno de vosotros. Lo único que espero es que mis futuros relatos os sigan gustando.

Tú.

Me sumerjo más en la bañera y cierro los ojos, intentando concentrarme en todo lo que, en estos últimos días, se me escapa. Debo serte sincera y decirte la verdad, que no sé lo que estoy haciendo, que no sé a donde nos llevará esta locura en la que nos hallamos inmersos, pero cada vez que te veo me olvido de las palabras, de todas esas cosas que, a momentos, pienso.
Cuando te acercas a mí con tus ojos grises brillantes y la sonrisa deslumbrante de tus dientes perfectos, dejo a un lado todo, como si no importara nada porque, a decir verdad, en ese instante así es. Te abrazo con fuerza, deseando una eternidad sin que me sueltes y me dejo llevar. Aspiro tu aroma y te muerdo te cuello y, mientras tú ríes, todo me da igual.

Novedades (6)

¡Buenos días!
Creo que un día de estos empezaréis a cansaros de mí, que cada vez que pongo un apartado de estos es para hablaros sobre la historia de Samantha Martin... pero vamos, que confío en que seáis personas caritativas y me lo perdonéis ;)
¿Y qué tengo que decir esta vez al respecto?
Pues poca cosa, que ya mañana publicaré el capítulo final y, unos días después, el epílogo. 
No sé si leéis la historia o no, ni siquiera sé si os gusta a quienes hayáis querido leerla, solamente espero que, si os decidís, no os quedéis con mal sabor de boca, que lo que mueve a los autores, además de disfrutar escribiendo, es que vosotros disfrutéis al leerlo luego.
Si queréis decirme cualquier cosa de los capítulos o de la obra en general, me encantará leer vuestros comentarios.
¡Un besito!

domingo, 5 de agosto de 2012

Televisión, recuerdos y temores.

La televisión está encendida y, como cada mañana, estoy sentada en el sofá, mirando sin ver los programas que aparecen en ella.
De repente, aparece tu imagen y escuchó la voz de la reportera, que se acerca a ti y te hace unas preguntas en alemán que no llego a entender, pero permanezco atenta a la traducción y siento algo romperse dentro de mí cuando te mencionan esa pregunta, esa maldita pregunta que se hace medio mundo y para la cual solamente tú y yo tenemos respuesta.
-¿Estás enamorado?
Miras a la cámara, serio, como si supieras que puedo verte desde mi casa, a miles de kilómetros de distancia de donde estás.
-No. No merece la pena sufrir por nadie.
Siento las ganas de llorar, pero me aguanto, a pesar de que una lágrima traidora se me escapa, resbalando por mi mejilla.
Recuerdo esas vacaciones en las que te conocí, cuando me sentía deslumbrada por tu aspecto atlético y tu carisma de estrella de cine, a pesar de que fueras y todavía seas un magnífico modelo. No pasó demasiado tiempo antes de que nos conociéramos y, por algún extraño motivo, sintiéramos que algo nos unía.
Hasta que llegó la última noche en el hotel, cuando los celos pudieron conmigo al saber que no volveríamos a vernos en meses y te dije que no te quería, que sabía que encontrarías a otra y me dejarías de lado, que eras un tío y eso era lo que vosotros hacíais. No me di cuenta del daño que te estaba haciendo hasta que ya fue demasiado tarde y no pude remediarlo.
Tú me gritaste que me estaba equivocando, que te juzgaba porque me negaba a aceptar que ese miedo que tenía era infundado, pero que eso era algo que, por lo visto, tú no podrías solucionar, porque no confiaba lo suficiente en ti.
Quizás he tardado demasiado en ver que tenías razón, que tenía miedo de cosas que solo yo estaba imaginando, que el hecho de olvidarte de mí era algo que ni se te pasaba por la cabeza.
Mientras, aún en la televisión, la reportera se aleja de ti, veo cómo su expresión tranquila se transforma por el dolor y sé, con certeza, que aún no me has olvidado, del mismo modo que no te he olvidado yo a ti.
Venciendo mis miedos al fin, le vanó el teléfono y marco tu número. Y escucho esa voz que tanto me gusta al otro lado de la línea.
-Hola- Susurró.
-¿Sofi?
Oigo la esperanza que destilas al pronunciar mi nombre.
Ahora sé que no te había perdido.
Que no voy a perderte.


sábado, 4 de agosto de 2012

Samantha Martin (5)


 Capítulo III (parte 2):
A la mañana siguiente, Samantha se despertó en el sofá, le dolía la espalda. Miró la hora y se levantó de un salto, faltaban quince minutos para que entrara a trabajar. Tardó esos quince minutos en ducharse y vestirse. Cogió un batido de leche de soja y chocolate y bajó a su coche. Le quedó claro cuando llegó a la comisaría que aquel no iba a ser su día de suerte, no había aparcamiento, por lo que tuvo que dar vueltas durante diez minutos hasta encontrar un hueco. Cuando al final logró llegar hasta la planta del departamento de homicidios, era media hora tarde. Como remate para la peor mañana de su vida, Jared se acercaba a ella con el gesto incluso más serio que el día anterior, estaba bastante enfadado por algo que Samantha no llegaba a comprender. Se quedó parada hasta que él llegó a su lado. Ni siquiera la saludó.

viernes, 3 de agosto de 2012

Sin futuro.

A veces, miras a tu alrededor y no ves nada que merezca la pena.
Observas a quienes ya tienen un futuro labrado, a quienes miran por sus intereses y piensas si alguna vez podrán mirar por los tuyos.
Ves a aquellos que tienen el control y te preguntas qué es lo que harán por ti, si es que van a hacer algo.
¿No te da la impresión de que la sociedad se preocupa del presente y se olvida del futuro?
Seguramente, tú formes parte de ese futuro que, en el presente, no cuenta, que se queda al margen porque quienes podrían remediarlo no lo hacen.
Nadie te da oportunidades para salir adelante, dicen que así podrás demostrar por ti mismo lo que vales. Y entonces tú te preguntas si realmente ese será el motivo o es que no quieren complicarse ideando maneras de ayudarte.
Quieras o no, en todos los sitios pasa igual, en las profesiones y en las aficciones. La gente que podría cambiar los métodos y las ideas obsoletas se niega a hacerlo y te aparta así a la oscuridad, de la que deberás escapar sin saber muy bien al principio cómo debes actuar.
De momento, solo buscas tener una oportunidad.

jueves, 2 de agosto de 2012

El camino.

Millones de desvíos y ninguna parada.
A medida que camina, se aleja de su pasado, de todo lo que conocía, se adentra en un lugar donde la esperanza es lo único que se tiene, donde los sueños se rompen como copas de cristal que caen al suelo, donde lo que predominan son las desgracias.
Se aleja de una casa en guerra para adentrarse en el caos de la existencia, en las batallas de la ciudad, en las llamas de la furia y el miedo. El humo de los engaños se acentúa a su alrededor, creando una espesa niebla de color gris que lucha a favor de la ignorancia y ahoga la verdad, condenándola al fracaso, al olvido.
Toma los desvíos que la vida le ofrece para escapar del camino que iba marcando, para crear un nuevo sendero en el que olvidar los desastres y el infortunio, pero solamente encuentra destrucción y crueldad a su paso.
Las penas se ahogan en rincones oscuros y en bares donde los hombres conviven con las ratas, con la miseria y la embriaguez.
Se apartó de un destino destinado al fracaso, para adentrarse en uno que no mejora, pero sigue avanzando, sin parar, sin recrearse en esos núcleos de autodestrucción. No sabe qué es aquello tras lo que camina, lo que, por ahora, se le escapa.
Pero sigue andando, no se para.

miércoles, 1 de agosto de 2012

La bola de cristal.

Como cientos antes que yo, aquí me encuentro, aguardando.
Mi turno llega y, al igual que las demás, me acerco a la mesa, con el corazón en un puño.
Miro la bola de cristal, donde mi futuro aparecerá ante mis ojos, como ha hecho frente a tantas personas. Una imagen empieza a aparecer y no tarda demasiado en hacerse nítida. Es entonces cuando me veo, distorsionada por la forma esférica del artilugio que estoy utilizando.
Esa soy yo, pero no me reconozco. Me acerco a un balancín y me siento, impulsándome con las piernas, iniciando así el lento vaivén. Solo en ese momento veo mis lágrimas y descubro que estoy llorando.
Alguien se sienta a mi lado y me coge la mano, acariciándola, calmándome. Es más de lo que nadie ha hecho por mí y, de pronto, me pregunto quién será, hasta que aparece su rostro.
No conozco a nadie con unos ojos tan verdes, ni con una sonrisa que transmita tanta tranquilidad.
Y es ahí cuando lo siento, ese nudo en el estómago y la carencia de oxígeno para respirar. De golpe, me levanto, marchándome sin dar explicaciones.
No sé quién es, pero yo le voy a encontrar.