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miércoles, 18 de julio de 2012

En el mundo de los sueños.

Los sueños se arremolinaban a su alrededor, como pompas de jabón rellenas de imágenes idílicas de lo que podría haber sido. Lo último que hubiera esperado en la vida era llegar al lugar donde se controlaban los deseos, pero allí estaba ella, caminando sobre las nubes, espiando sin que nadie se diera cuenta las burbujas que contenían los anhelos de quienes la rodeaban y de mucha más gente a la que no conocía.
Podía oler las fragancias dulces que despedían esos sueños, del mismo modo que podía sentir su calidez mientras se iba acercando a las frágiles esferas.
Y de pronto, como salida de la nada, allí estaba su pompa, la que contenía aquello que más ansiaba. Se acercó, y, con lágrimas en los ojos, espió su interior, recordando una época en la que realmente había tenido esperanzas. Se vio a sí misma en medio de un montón de gente, pero solo había una persona que le importaba y era quien, precisamente, se estaba acercando a ella.
Sin dejar de llorar, se alejó de la imagen, queriendo olvidar ese rostro que había visto tan cerca del suyo, ese aroma tan familiar, pese a que hacía años que había perdido a su portador.
Era cierto que estaba en el mundo de los sueños, porque eso que había visto no podría hacerse realidad. Él se había marchado, dejándola sola en medio de demasiada gente. y no iba a volver.
Quiso correr, alejarse de todo aquello lo más rápido posible, pero otra parte de ella la obligó a sentarse sobre las nubes que hacían las veces de suelo, rodeada de las burbujas que flotaban a su alrededor, moviéndose como si el viento las meciera. Si se marchaba de allí, perdería lo único que le quedaba. Si se iba, perdería la alegría del pasado, la inocencia que había tenido al pensar que nada podría cambiar lo que había sido. Regresaría a un mundo de dolor e incertidumbre.
No, decidió, todavía tenía tiempo para estar en el mundo de los sueños, observando los de los demás, imaginando las historias que habría detrás de cada uno de ellos.
Quizás, así olvidara lo que había perdido.

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